Ruta infantil 6: Una vuelta por Saratxaga, Botola bidea y Zabale


 


Ruta infantil 6

Ruta publicada por Pedro Pablo Uriarte «15 rutas circulares desde Gorliz para familias con niños»

Ver mapa de la ruta en Wikiloc

FICHA DE LA RUTA:

Tiempo total: 2 horas 3 minutos
Distancia: 5,76 km
Desnivel positivo acumulado:  132 m
Dificultad:  Fácil

Sencilla ruta de casi 6 km y casi sin cuestas, para pasar un par de horas dando una interesante vuelta con los niños.

Esta vez voy acompañado por mi hija Amets, mi yerno Javi y mis dos nietos, Nahia de siete años y Telmo de tres, que han vuelto desde Barcelona para pasar unos dias en Gorliz con nosotros. Hemos salido demasiado tarde para completar un recorrido mas montañero, por lo que les propongo hacer esta sencilla ruta para disfrutar un poco del campo que rodea el casco urbano de Gorliz, que es precioso. Todos nos damos crema protectora, sobre todo los niños, y nos calzamos la gorra. Y como la del niño no la encontramos le ponemos un sombrero mio que le queda enorme, pero no protesta.

Salimos de Iberre Zaharbide y cruzamos Iberreta Plaza de parte a parte, llegando a la rotonda del barquito para subir por Tribiñu Kalea. Giramos a la derecha por Ageo y enseguida salimos del núcleo urbano. Pasamos ante dos chalets y el camino sigue de frente, bajo las encinas. El amplio, sombrío y pisado sendero, con una alambrada a nuestra derecha y bajo las ramas de las encinas, nos deja al cabo de un rato junto a la antigua cervecera Saratxaga, desgraciadamente cerrada desde hace unos años.

Justo al lado de lo que era la entrada a la cervecera, parte una carreterita que se mete hacia unos chalets. El camino es relajante, pasando al lado de los muros que cierran los terrenos de los chalets y de los que sobresalen las ramas de las higueras, nogales, avellanos y demas árboles frutales. Tras unos centenares de metros el camino nos deja al lado de una bonita y gran casa de reciente construccion situada a la izquierda, cerrada a cal y canto, con varios carteles de “Terreno particular. Prohibido el paso”. Es curioso, porque es la única casa que coloca estos carteles, cuando imagino que todas las demás casas son particulares, el paso a sus terrenos esta prohibido y no colocan carteles similares. Nosotros nos limitamos a andar estrictamente por el camino por el que siempre hemos ido. La verdad es que es una amplia senda llana que continúa bajo el arbolado, siendo muy fácil de andar con los niños, algo que cambiará enseguida.

En efecto, llegamos a un cruce y tenemos que coger un camino que gira a la izquierda y sube repentinamente. Me ofrezco para llevar a Telmo en mis hombros, que es aún un poco pequeño para subir con cierta alegría la cuesta y nos puede retrasar un poco. A veces hay que hacer estas cosas yendo con niños al monte.

Esta es la única cuesta que subimos en la pequeña ruta de hoy. Me subo al niño a los hombros y, poco a poco, vamos trepando por la cuesta con tranquilidad, primero por una pista cementada, y tras superar un chalet, el camino sigue hasta llegar a un cruce al lado de otro chalet. Si en el cruce seguimos de frente llegamos a la carretera Orabille–Andraka, cerca de la entrada del centro hípico Goiko Mendi. Pero hoy no queremos ir por ahí, así que al llegar al cruce seguimos a la derecha. En unos centenares de metros llegamos por un amplio camino a la carretera general Plentzia–Mungia, que con mucho cuidado debido a la circulacion, y agarrando a los niños de la mano, cruzamos al otro lado.

Justo de frente arranca la carreterita denominada Botola Bidea, que desciende suavemente. Vamos por ella. En su comienzo hay un edificio con un vallado que queda a nuestra izquierda y que suele tener un par de hermosos perros guardianes que siempre nos ladran al pasar. Es una carretera muy poco transitada por vehículos a motor, cruzándonos en todo el tramo con tres o cuatro bicicletas únicamente. Al bajar hay un momento en que divisamos al fondo un tramo de la ría de Plentzia. El paisaje que vemos es muy bonito, con árboles frutales a ambos lados de la carretera y algunas higueras silvestres repletas de higos, que pensamos dentro de un mes estarán ya maduros. La carreterita da un giro al lado de un caserío y en unos cientos de metros más llegamos a la alambrada norte del recinto de los viveros Koala.

Cuando la carretera gira a la izquierda, vemos un amplio camino que parte a nuestra derecha al lado de otro caserío y que tiene ladrillo picado en el suelo. Cogemos por ahí, abandonando la carretera. Encontramos pastos a ambos lados. Pronto el amplio camino se convierte en una senda muy pisada que bajo las encinas nos lleva enseguida a hacer un giro a la izquierda junto a unas altas alambradas de color verde y de inmediato a la derecha, para comenzar un descenso. El camino ahora se vuelve a convertir en carretera. Pasamos al lado del bonito y viejo caserío Zabale, que da nombre al barrio.
Seguimos bajando junto a un prado a nuestra izquierda que tiene un pastor eléctrico alrededor y que encierra unas ovejas cuidadas por un viejo perro mastin que se limita a seguirnos con la mirada.

Ya hemos bajado la cuesta y vemos cercana la carretera general Plentzia–Mungia, pero nos entretenemos toda la cuadrilla un buen rato para coger moras en un zarzal. Los niños estan encantados. Nahia dice que sabe hacer mermelada de moras y que nos va a enseñar. Una vez satisfechos con las moras recolectadas reiniciamos el camino para llegar a la primera rotonda, que cruzamos, y al poco a la segunda gran rotonda junto al polígono industrial Sagastikoetxe.

No tenemos mas que bajar por la acera colorada hasta el antiguo matadero para subir después hasta la rotonda del barquito, cruce de la carretera Andra Mari con Tribiñu kalea. Hemos cerrado el círculo y por Iberreta Plaza llegamos enseguida a Iberre Zeharbide desde donde hace algo mas de dos horas hemos salido.

Se trata de una sencilla rutita de 5,7 km con mínimas ascensiones por los alrededores de Gorliz para hacerla tranquilos y con los infantes contentos.

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